La ashwagandha es un adaptógeno
Los adaptógenos han mostrado que ayudan a regular el balance de varias hormonas y neurotransmisores que participan en la respuesta al estrés, incluyendo al cortisol. Además de la ashwagandha, otros adaptógenos bien conocidos incluyen al ginseng chino (Pánax ginseng), el ginseng siberiano (Eleutherococcus senticosus) y la raíz ártica (Rhodiola rosacea). Todas estas plantas ejercen efectos beneficiosos sobre la función suprarrenal y mejoran la resistencia al estrés, e históricamente han sido usadas para:
1. Restaurar la vitalidad e incrementar la sensación de energía.
2. Mejorar el rendimiento mental y físico.
3. Prevenir los efectos negativos del estrés y mejorar la respuesta del cuerpo frente al estrés.
4. Ayudar a proteger de los efectos del envejecimiento.
5. Incrementar la resistencia a la fatiga.
6. Promover la agudeza mental y la concentración.
7. Promover la salud reproductiva tanto en hombres como en mujeres.
8. Fomentar el control saludable del peso al inhibir las respuestas al estrés que pueden llevar a comer en exceso.
9. Mejorar la función de la tiroides en el hipotiroidismo subclínico.
La ashwagandha es especialmente beneficiosa para las personas que experimentan altos niveles de estrés en sus vidas. Ayuda a promover la calidad del sueño, la función suprarrenal y reduce la sensación de ansiedad..